Capítulo 224.
Bennett
Al abrir los ojos lo único que puedo ver es la espalda de la mujer que se encuentra con la mitad de su cuerpo sobre mí, en lo que su cabeza la tiene enterrada en una almohada. Busca comodidad en unas posiciones extrañas, aún así no la muevo.
Me gusta que sepa que no se debe separar de mí. La necesidad de ella me sobrepasa. No quiero que se aleje. No quiero que su ausencia me obligue a ir por ella, porque es en lo único que pienso cuando no está conmigo.
Coloco el brazo bajo mi cabeza,