Capítulo 140.
Zarya.
—Una presa para nosotros. —merodea uno de ellos. Bennett lo mira con rabia, mientras no temo un poco. No le tengo miedo a nadie, mucho menos a imbéciles con la hombría creada a base de luchas que pelean en conjunto, y no individualmente como se debe hacer para demostrar cuán fuerte se es. —Esto lo vamos a disfrutar.
Me asquea lo que insinúa.
—Yo también. —dice el comandante, disparando directo a su cabeza. —¡Maldit0s bastardos!
Su ira es palpable demostrando porque me gustó desde un