Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo sé en qué momento me quedé dormida, pero, si es claro que alguien no ha dormido siquiera un poco, porque el hombre que es mi jefe, camina de un lado al otro susurrando maldiciones y ordenes que no pueden ser ignoradas.
— No me importa que es lo que están haciendo y mucho menos, si el mismo presidente lo respalda, necesito que me encuentren a todos los implicados y no hablo solo del incidente de hoy, si no, de todo el desgraciado que publicó esa






