Mundo de ficçãoIniciar sessãoTaddeo se aleja un poco y mi jefe intenta ayudarme a levantar, pero, en medio de mi torpeza, caigo al suelo nuevamente y él cae a un lado arrodillado. Por lo que, nuevamente abro los ojos, sorprendida.
— Padre, tú puedes. — dice Taddeo.— Creo que estoy siendo una carga para tu padre. — susurro y mi jefe abre sus ojos como si entendiera algo.Mi jefe se levanta y cuando creo que va a dejarme en el suelo, coloca sus manos debajo de mí






