Mundo ficciónIniciar sesiónAngustiada, abrazo a mi pequeño y lo levanto, sin importarme los regaños de Kendrick sobre mi herida y que aún no puedo estar levantando tanto peso. Taddeo, quien siempre he visto sonriente, llora en mi pecho y eso me desarma cualquier defensa.
Intento alejar su rosto de mi pecho para que me hable, pero, él se aferra a mí que no me permite verlo, así que, me esfuerzo en no llorar, para ser fuerte para el pequeño que tanto quiero.&mda






