Lo miró profundamente, pasando mis dedos por su cara mientras él tiene los ojos cerrados. Esta durmiendo con mucha paz. Pongo mi cabeza sobre su pecho, escuchando como su corazón late con fuerza, tratando de dormir un poco, pero supuse después de varios intentos, que no podía dormir cuando mi corazón esta latiendo tan rápido.
Me levanto de la cama con mucho cuidado de no despertarlo, lo cual casi arruino, ya que el hombre resintió el que no estuviera en su pecho, pero al final logro levantarme.