-¿Pero, como es eso posible?
La señora Eloise se levanta de su silla y da varias vueltas, a lo que yo solo dejo mis ojos pegados a la fina madera del comedor preparado por ella misma.
-Amor cálmate.
Rubén trata de intervenir ante su reacción, pero no funciona. Ella parece fuera de si.
-¿Como quieres que me calme Rubén? ¿Viste lo que están haciendo con está niña?
-Si Eloise, lo veo. Pero tienes que tranquilizarte.
-No es justo... muchos quisieran ser padres y estos dos tratando a su hija