No sé cuánto tiempo tenemos aquí besándonos como si no existiese mañana, tampoco sé si lo que estoy haciendo está bien. Lo único que comprendo es que la sensación que siento cuanto nuestros labios se unen es demasiado exquisita como para dejarla – No sabía que era posible sentirse de esta manera solo con un simple roce de labios – Dejo que las manos de Adam bajen por todo mi costado, tocando cada curva de mi cuerpo haciendo que una corriente eléctrica se apodere de mi espina dorsal, mientras yo