Rece
Hablamos por no sé cuanto tiempo, y eso fue tan reconfortante para mí, que no quería dejarla ir, pero sabía que lo debía hacer, necesitábamos acabar con todo lo que pusiera en riesgo nuestra familia y ese bastardo era uno de ellos.
Sonrío imaginando lo que le hará mi mujer a Artem cuando recuerde todo lo qué pasó por su culpa y ni hablar de Azgar que aún sigue vivo en Inglaterra, el maldito sigue vivo sin muchas extremidades de su cuerpo, lo he mantenido todo este tiempo vivo por eso, po