Ariel me ayudó a salir de la casa como la noche anterior, Artem estaba con una de sus zorras y lo agradecía, necesitaba que lo entretuviera mientras yo hablaba con Reece, él creía que estaba con Alicia y necesitaba que siguiera siendo así por el tiempo en el que estaría fuera de casa.
Llegó a la cabaña un poco retrasada, esta vez tomé otro camino, no podía tomar él mismo, cuando entro en la cabaña lo veo sentado en el gran sofá con un puro en su boca.
—No sabía que fumabas, eso sí que es extra