Capítulo 37
Ari le había pedido a Sam que la llevara a la comisaría y él lo hizo de buena gana, pero no le pasó desapercibida la rápida mirada que le dirigió a Piers antes de aceptar. Se preguntó de qué se trataba, pero lo ignoró, pensando que Sam probablemente estaba pidiendo permiso en silencio. Pero Ari no necesitaba el permiso de Piers. Tenía la sensación de que le habían dejado dirigir la seguridad de la realeza sin control durante muchos años, lo que le llevaba a pensar que era intocable, lo cual era