Augusto:
Siempre es una alegría cuando las cosas salen bien.Así que complacido y tranquilo, de que mi madre estaba en excelentes manos, me fui a Valencia.
Yunior reuniría a todos los cabecillas de clan en su residencia, y esa era una reunión a la que yo no podía faltar.
Hacia años desde la última vez que nos habíamos visto, y como ya no soy el muchachito enclenque y de anteojos que el se divertía mortifica do, no me reconoció.
Yo a él lo reconocí enseguida.
Estaba igual de tatuado y con cara de