No se por cuanto tiempo llore en silencio, me había preparado para muchas cosas, pero sin duda no escuchar esas palabras de la boca de mi pequeño Alexey.
—Señorita Jade… ¿Sucede algo?
—No, nada… por favor asegúrate de que abandonen el lugar.
Las lágrimas caían por mis mejillas sin detenerse y en mi mente repetía cuada una de sus palabras ¿Le había causado tanto daño?
No podía devolver el tiempo atrás y pensar mejor mis palabras ¿pero él lo entendería, ¿verdad? Alexey y Alek son mi vida y mi may