Capitulo 20: Todo te pertenece.
Jade se aferro al calor que sentía a su costado, enredando sus piernas y brazos, no queriendo abandonar esa calidez que sentía en su cuerpo, Leonid sintió que lo poco que quedaba de su alma se quebraba poco a poco.
—Ordena que se le prohíba la entrada, nunca la dejan sola— le ordeno a Nimve quien se sentía mal —, dile al medico que venga mañana, a revisar su herida.
La dejo con cuidado desenredando las piernas y sus brazos de su agarre, cambiándose quedándose solo en bóxer, se acostó a su lado