Esa visión debía significar algo real y al inspeccionar en la biblioteca, me di con que el libro ya no estaba. En el había muchas claves para derrotarme. Salí corriendo hacia donde estaba Tania y Robert, para ir a anunciarles lo terrible que había ocurrido.
—Tranquilízate, querida, habla más pausado o no podremos entenderte. —dijo Tania, apretando los labios.
Eso me puso de un peor humor, yo era puro fuego y deseo de venganza en este momento.
—Estoy diciéndolo. ¡Ella ha robado ese condenado lib