Robert llegó con nosotros minutos antes de la cena, cuando estaba preparándome para irme a dormir pensando que no llegaría. Era como vivir en un mundo aparte, a decir verdad, porque el tiempo parecía detenerse al vivir en esta extraña casa.
—Mi padre te dará unas lecciones sobre tus características. —dijo Charlie, animado y sentándose en uno de los sillones para estar presente.
Yo me quedé en una de las sillas, parándome lo más erguida posible para que no creyeran que era débil, era una de las