(Abigail)
No podía creer que habría llegado el momento de enfrentarlos. Todo lo que conllevaba esa lucha estaba cayendo al fin. Era un gran cambio en mi vida y no sabía si estaba lista todavía. Los lobos que entrené eran feroces, tenían una habilidad para el combate. Conté ciento cincuenta lobos bajo mi mando. Había logrado combinar los ataques de los grupos para que trabajaran en equipo. El trabajo fue muy duro para mí, coordinar y hacer que aprendieran de mi disciplina era complicado. Eran mu