Al verla más a detalle, algo me daba la sensación de que la luna estaba en su interior. No necesitaba gruñir para imponer respeto. Tenía una armadura con gemas rojas que refulgían. Los otros lobos no las utilizaban, esto era algo antiguo para ellos e innecesario. Me dijo Charlie, que ellos las usaban porque simbolizaban una historia importante.
Tania se acercó hasta mi lugar. Sonreí.
—Gracias, ha pasado un tiempo desde mi último entrenamiento. —agradecí, con un gesto de la cabeza.
Creí que no v