(Charlie)
En mi mente no dejaba de pensar en Keira, ni siquiera cuando dormía. Suponía que se trataba de la culpa que sentía internamente. Mi lobo estaba disconforme también. Por primera vez en muchos años me sentía mucho más humano que bestia. Eso tenía un origen triste, yo estaba en una etapa diferente.
Esta vez sentía que necesitaba un respiro humano. Porque siempre había sido muy estricto conmigo mismo, en la rigidez de mi manada. A veces pensaba que podía explotar en cualquier momento. Así