Grace
Levanté la vista hasta encontrarme con sus ojos y gemí al ver aquel fuego familiar en su mirada, el que me decía que quería tomar el control. Tenía todos los músculos tensos y mi cuerpo respondió. Sentía cómo temblaba, cómo lo necesitaba con un deseo que no había podido contener.
Me aparté despacio y dejé que un poco de saliva cayera de mis labios. Le sonreí con atrevimiento y me lamí los labios.
—Puede cogerme por la boca, señor Reed.
En cuanto escuchó mis palabras, se le oscureció la mir