29 MAS...
La brisa nocturna de la carretera, entraba por la ventanilla de la camioneta en la que viajaban Ricardo y Valeria.
Ella disfrutaba sentir el aire fresco en su rostro. Se sentía relajante, podía sentir la brisa en sus brazos desnudos. Llevaba un vestido en color rosa mexicano, de tirantes, holgado y que le llegaba a medio muslo.
Por esa razón es que cuando estaba sentada, se levantaba ligeramente. Pero, no contenta con eso, comenzó a deslizarlo hacia arriba lentamente, con movimientos provocador