Valeria no podía explicarle a su marido que acababa de tener el sueño húmedo, más espectacular de su vida, así que se limitó a decirle que había tenido una pesadilla.
Regresaron a dormir, bueno, Manuel regresó a dormir, ya que para ella le costó un poquito hacerlo.
Al día siguiente, le contó a Ricardo su extraño sueño, más bien su glorioso sueño.
—¿De verdad eres virgen de ahí? —le decía en un mensaje.
—¡¿De todo lo que te acabo de contar, solo eso recuerdas?! —le reclamó al instante.
—No me cu