- Primero te dirigiré a una habitación. Allí se quedará hasta que llegue el Ginecólogo y la atienda. Creo que cuando se entere de que es el señor Casanova quien está ordenando, vendrá en unos minutos. Puedes arreglar todo rápidamente, ¿no? le preguntó al otro médico.
- Ya te avisé en el teléfono de emergencia, por mensaje de texto. – respondió el otro.
- ¿Estoy muriendo? pregunté, sintiendo un nudo en la garganta mientras escuchaba su conversación.
- No. – Hablaba en serio. - Pero hará todas la