-Giovani, maldito- la mano de Isabela temblaba con los dientes apretados. La palabra secuestro no era algo con lo que se pudiera jugar y menos con ella. Eso… eso…
Se tambaleó sintiéndose mareada y los recuerdos del pasado la atacaron. Cayó en el suelo y tuvo que regular su respiración con trabajo. Su cuerpo comenzó a temblar de indignación y apretó sus manos fuertemente hasta que estas se pusieron blancas. Cerró los ojos con fuerza e intentó controlar el ataque de ansiedad que le estaba entrand