Isabela se quedó mirando el resultado final de dos horas desde que la habían comenzado a vestir, peinar y maquillar. Casi no se reconoció.
El hermoso vestido ajustado a su cuerpo con la amplia pero cómoda falsa, el cabello peinado en una trenza muy elaborada y amplia que caía por toda su espalda y más debajo de la cadera con adornos de flores metalizadas, y el maquillaje en tonos marrones que hacían resaltar sus rasgos y para rematar un tono rojo que contrastaba con todo.
No podía negarlo, se v