Giovani había dado órdenes de preparar dos habitaciones cuando llegó a su mansión. Una para quien sería su nueva esposa y otra a continuación para el hijo de esta. Estaban algo separadas de las de él, no tenía muchas intenciones de relacionarse de más con ellos, después de todo era un trato lo que tenían y aunque ella podía ser una fantasía sexual y fuera el tipo de mujer que le gustaba al menos físicamente, solo era temporal. Ella después se iría con su camino con el dinero y no se volverían a