En todo el trayecto mi corazón se sentía oprimido, cargaba conmigo un secreto bastante traumático, y supongo que para David también lo era, porque no se había atrevido a intercambiar palabra después que salimos del hospital y se dió cuenta de que lo había escuchado todo. Y yo había mantenido mi silencio después de que le afirmé que pasara lo que pasara iba a estar ahí para ayudarlo, aunque no sabía si iba a ser lo suficientemente fuerte para poder con tanto, en especial con la pérdida de alguie