Me encontraba sin poder dormir, el día había estado demasiado cargado de emociones y David estaba dormido justo a mi lado separado por una almohada.
Habíamos quedado en ello después que me haya declarado su amor y yo haya cedido a querer empezar algo con él después de aclararle que todavía seguía enamorada de Noah y afirmarle que mi bebé si era de él, pero que por nada del mundo se podía enterar de que venía a camino y como obviamente sintió curiosidad del, porqué de mi petición, tuve que conta