Los ojos anegados en lágrimas casi no me dejaban conducir hasta mi destino, que no estaba para nada cerca, de hecho me habían dado 3 horas y estaba a 4 horas y 30 minutos, por eso tuve que correr a exceso de velocidad para salir de allí y llegar a tiempo, por suerte las carreteras estaban despejadas, la zona por la que había decidido ir era campo y a ningún policía se le ocurrió pararme y dejarme un ticket, y no lo digo porque me preocupara en estos momentos eso, sino que me retrasaría muchísim