94. La profecía del semidios
Avanzaban en silencio, intentando no llamar la atención de las criaturas mágicas que habitaban en el bosque. No tenían una ruta clara, solo podían seguir el rastro que el gigante había dejado en la nieve, aunque poco a poco se desvanecía entre la espesura.
—El rastro se pierde aquí. No hay forma de continuar —observó Marcus, señalando una gran montaña al frente.
—La última vez caminamos por el límite de la montaña. Más allá hay un claro —dijo Anthony, adelantándose para guiar al grupo.
—¿La últi