Deborah: — Gracias señor Dedrick —
De esa manera nos llevaron a las diferentes salas y me encanto que realizaran salas especiales para embarazadas, pero me preocupa Angélica.
Andrea: — ¿Estás bien? —
Angélica: — No estés preocupada y desde hace muchos años no me había sentido tan liberada Andrea, las palabras de Deborah me abrieron los ojos y me he cohibido de hacer mi vida por culpa de mi padre y estoy lista para enfrentarlo, no dejaré que siga metiéndose en mi vida y que siga maltratando a mi