Andrea: — Me preocupa fallar —
Margaret: — Fallamos y nos levantamos, es la ley y eres buena, mereces estar feliz y le has traído alegría a mi hijo, cuida de su corazón y es mi joya, entregado cuando ama y apasionado con lo que tiene en sus manos. Sé que hay miedo cuando le rompen a uno el corazón, pero cuando estas con el correcto el riesgo vale la pena —
Andrea: — Gracias mi señora —
Margaret: — Gracias a usted por sacar a mi hijo de su depresión y para mí usted también es un Ángel —
Mirando d