Andrea: — Me preocupa fallar —
Margaret: — Fallamos y nos levantamos, es la ley y eres buena, mereces estar feliz y le has traído alegría a mi hijo, cuida de su corazón y es mi joya, entregado cuando ama y apasionado con lo que tiene en sus manos. Sé que hay miedo cuando le rompen a uno el corazón, pero cuando estas con el correcto el riesgo vale la pena —
Andrea: — Gracias mi señora —
Margaret: — Gracias a usted por sacar a mi hijo de su depresión y para mí usted también es un Ángel —
Mirando desde el balcón como mi madre abraza con cariño a Andrea me sentí demasiado feliz y la quiero hacer mi futura esposa.
Tan solo quiero ir despacio y sentir su pasión al entregarse a mí fue una sensación que pensé que no volvería a sentir.
Derin: — ¿Ya son novios? —
Cristofer: — Aún no Derin, pero estoy seguro de que quiero estar con ella —
Derin: — Es muy linda, confiable, cariñosa y sé que es fiel a todo lo que hace, estoy segura de que serás muy feliz —
Cristofer: — Ayer la besé y la tuve entre