Cristofer: — Siempre haré que te sientas la mujer más afortunada del mundo y ahora soy el hombre más feliz. Estoy enamorado de usted mi vida, saber que ahora eres mi señora Galavich me hace estar en las nubes, con los niños y nuestras próximos bebés me hacen demasiado afortunado —
Andrea: — ¡Humm!, eres tan romántica y cariñoso, créeme que estoy demasiado segura de estar a tu lado —
Cristofer: — Me alegra demasiado escuchar esas palabras mi vida —
Con muchos besos y abrazos nos fuimos a bañar de