Al quedarme a solas en la habitación Cristofer comenzó a estimular mi vientre.
Andrea: — Amor cada vez que estimula me dan deseos de estar contigo —
Cristofer: — Lo sé y esa es la idea —
Andrea: — ¿Cómo dices? —
Cris puso una sonrisa totalmente maliciosa y a la vez cautivadora.
Cristofer: — Se estimula al bebé con sólo pasar la mano a los lados y arriba del vientre, pero cuando pasó la mano por debajo estímulo el deseo de querer también tener relaciones, es como si las estuviera motivando para que se entreguen a uno —
Andrea: — ¿Cristofer me estás diciendo que desde el principio me has estado estimulando para estar contigo? —
Cristofer: — Ja, ja, ja, no te enojes mi amor y desde el día uno que te conocí me has gustado y cuando te vi en el avión me gustó demasiado tu belleza dónde me has dejado cautivado. Después te hablé y adoré demasiado nuestra conversación dónde me gustó conocer tu sencillez y sinceridad. Posteriormente no te quería dejar ir y cuando comentó que estabas desde cero c