Aurora: — Señorita Andrea ignora a mi esposo, no es más que un viejo verde —
Me puse roja y Cris solo se burló de mí, fue un momento incómodo.
Suru: — Pero que dices mujer y hay que estar ciego para no detectar su belleza, te deben sobrar admiradores —
Andrea: — No lo sé y gracias por su comentario —
Pronto quitaron los platos y comenzaron a servir el plato fuerte.
Suru: — ¿Qué tenemos acá? —
Andrea: — Esto es estofado de cordero, los quise animar con un guiso tradicional y casero, de los de toda la vida, ideal como plato único —
Margaret: — Se ve muy bien —
Andrea: — Gracias señora Margaret y espero les guste el plato fuerte —
Me alegro ver los platos vacíos y es lo mejor que le puede pasar a uno como cocinero.
Suru: — De casero no vi nada y está demasiado delicioso, me gustó esa combinación de sabores —
Andrea: — Gracias, señor Suru —
Para finalizar el postre y sería mi participación por esta noche.
Aurora: — Háblame de este postre y se ve demasiado lindo, no quisiera comerlo —
Andre