Octavio sale con el peor semblante en su rostro. Mis cimientos se tambalean, sin embargo, mi mejor amigo sostiene de ellos con su mano en mi hombro y respiro profundo al oír al doctor.
—La paciente sufrió un paro respiratorio, por un coágulo de sangre que obstruyó la vena más importante que lleva sangre al corazón — explica y coloca su mano en mi otro hombro—, logramos reanimarla, pero su estado es crítico, también está sufriendo de arritmias cardíacas. Está dormida… No la quiero sedar, necesi