Las horas pasaban con extrema lentitud. No sabía por dónde más caminar en esa clínica que me asfixiaba y me oprimía cada segundo el pecho. Ya la había recorrido por completo en tan solo unos minutos en donde quedarme a la espera no era una opción para mí. Por lo menos deambulando por los pasillos, mi mente no se cerraba en todo lo malo que podía llegar a suceder. Esa parte de mí estaba tan optimista como feliz y triste. ¿Por qué tuvo que pasar una desgracia como estas? ¿Por qué precisamente a u