Lena.
Fue un error estúpido e inútil. De esos que sabes que no deberías cometer, pero que haces de todos modos solo para ver si puedes salirte con la tuya. Jack y yo llevábamos semanas flotando en este extraño mundo nuevo; collares y correas, órdenes susurradas, desayunos silenciosos donde el aire estaba cargado de todo lo que no se decía. Me había acostumbrado a ser deseada, a ser propiedad de alguien. Me gustaba el dolor de la rendición, la mano firme en mi espalda, la correa en su palma.
Per