Mundo ficciónIniciar sesiónNos habíamos separado de Babs cuando a Neal se le ocurrió ganarse un gran unicornio de felpa.
Nos acercamos al stand de tiro al blanco, donde Neal no desistió comprando tiros hasta que por fin ganó el dichoso muñeco. Lo supe cuando se paró frente a mi mientras degustaba un delicioso hot dog.
―Es tuyo, Rainbow.
―¿Es enserio?
―Sí.
―Ese muñeco ocupará más de la mitad de mi cama ―anuncié dando la última mordida.
―Mejor. Así lo abrazas pensando que s







