Mundo ficciónIniciar sesión―¡Tía Tutti! ¡Tía Tutti! ―gritó dando saltos sobre mi cama la pequeña Jessi hasta despertarme.
―¿Qué ocurre? ―pregunté un poco adormilada.
―¡Vamos, levántate! Ya son las nueve.
―Oh, que bien ―balbucee.
―Tienes que estar lista ya. ¡En una hora nos iremos de picnic!
―Vaaaaale. Ya voy ―aseguré y salió corriendo de mi habitación.
No supe por qué exactamente, pero lo primero que hice fue revisar el celular con un ojo abierto. No tenía mensajes de Nea







