Ella juntó sus manos sosteniendo su celular con fuerza, suspiró, tenía que ponerse fuerte y no decaer. Asintió levemente con la cabeza a la pregunta del doctor.
—¿Cuánto tiempo tengo? —preguntó mirando al doctor a los ojos.
—Tómate el tiempo que desees —Frank le sonrió comprensible. —. ¿Quieres que te acompañe? —preguntó moviéndose de la puerta.
Ella negó con la cabeza.
—No te preocupes, muchas gracias.
Frank asintió con una sonrisa y se alejó completamente de la puerta dejándola pasar, la obse