Ya era tarde en la noche cuando terminé de preparar los audífonos. Decidí probarlos y salí buscando a Black. La encontré sentada viendo series. Le di un manotazo y ella saltó del sillón, soltando una carcajada. Estaba disfrutando de una serie llamada Alice.
—¡Vete a la m****a! Me acabas de dar un espanto.
—Deja de ser niñita, no es para tanto. Toma y lárgate de aquí para probar esto.
—Ya está listo; luce hermoso y es muy pequeño. Si alguien no está cerca de ti, no lo puede ver.
—Claro, para eso