Alan Castelo
Tiro contra el suelo la botella de agua al recordar como ella se negó a casarse conmigo cuando yo estaba muy ilusionado de que era la correcta para llevar al altar y con quién formar una familia.
Es que no sé cómo pude tan siquiera pensar que, Daniela era la mujer indicada cuando ella desde el comienzo me dejó claro que lo de nosotros no era más que un juego de placer. Yo fui el único idiota que vio esperanzas de algo más bonito y real, y en ocasiones me dio a entender que si pod