Atascados.
—¡Por aquí !—grita la anciana con su voz espeluznante alzando un brazo .
De alguna manera oscura sabe cuándo estamos cerca .
—Vengan conmigo queridos—nos invita con algo de esfuerzo avanzando hacia la sombra del abeto más alto.
—El velo está desgarrado,pero no roto ,aún tienen tiempo, encuentren a Laila y acaben con esto .
—¿Y si fuera así , qué hacemos?—le pregunto asustada, impaciente por su respuesta.
—Ya sabrás —responde encorvada y se marcha de repente,sin más ,ni menos , palabras vacías y