LO QUE NUNCA FUE UNA SOLA NOCHE
[MICHAEL]
Hago rodar el pequeño coche entre mis manos mientras Bruno intenta alcanzarlo con una risa que no sé cómo describir. Es limpia, real, completamente ajena a todo lo que soy… y aun así, cada vez que la escucho, algo dentro de mí se detiene.
No puedo dejar de mirarlo.
No puedo dejar de pensar que lleva mi sangre.
En otra vida —en una que ya no existe— llegué a imaginar esto. Un hijo. Una familia. Algo que no estuviera construido sobre el control, el poder