EPILOGO
[JIMENA]
Un año después
El sonido de las risas llena el jardín.
Es un caos… pero es nuestro caos.
Bruno corre de un lado a otro con esa energía inagotable que parece no tener fin, mientras Lucas intenta seguirle el ritmo dando pequeños pasos torpes sobre el césped. Nerea, en cambio, está sentada junto a mí sobre la manta, completamente concentrada en desarmar una flor como si ese fuera el trabajo más importante del mundo.
—Creo que tenemos un problema… —dice Michael a mi lado, observand