ACUERDOS
[MICHAEL]
La tengo acorralada bajo el marco de la puerta de entrada, con mi espalda apoyada contra uno de los lados y mis manos firmes en su cintura, pegándola a mi cuerpo como si eso pudiera impedir que se marche. La cercanía sigue siendo peligrosa, demasiado reciente, demasiado intensa, y aun así no hago ningún esfuerzo por reducirla.
—No quiero que te vayas —repito, mirándola fijo.
Ella sonríe, pero en su mirada hay algo más que simple complicidad.
—No quisiera irme tampoco —respond