Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche había caído, sumiendo la casa en un silencio extraño. Esa noche, Chantelle notó la ausencia de las voces de los guardias, normalmente apostados frente a su puerta. Ni susurros, ni ruido de botas. Un silencio inusual reinaba, como una invitación a intentar lo imposible.
Se acercó suavemente a la puerta, con el corazón latiendo. Esta vez no había fracasado como a plena luz del d&iac







