—Lo es —respondió ella acomodándose la chaqueta que llevaba puesta antes de dar la vuelta—, es una buena persona que no trata mal a nadie.
—También está muy bien, es bastante atractivo —dijo Lana frotando su barbilla con un dedo mientras lo veía de reojo. Sophie se volvió a verla con la misma expresión nebulosa y extrañada con algo de intriga.
Era cierto que Sebas tenía el atractivo que pocos hombres de su clase tenían. Aunque eso no pasaba desapercibido para ella, había una peculiar reacción