Tras levantarse nuevamente por una pesadilla, esa mañana se encontraba detrás de su propiedad, recargado en la cerca por uno de los costados del invernadero, llevaba allí desde el alba, había pasado la noche previa pensando en muchas cosas hasta que finalmente determinó una resolución.
Ahora mismo tenía una expresión nebulosa, permaneciendo inmutable ante la brisa gélida de la mañana.
—Mírate, tienes aspecto lamentable —se quejó una voz detrás de él. Por un momento se sintió esperanzado al esc